feria de Sevilla
Tradición

Feria de Sevilla

La Feria de Sevilla es una de las festividades más famosas de todo el planeta. Esta se celebra cada año, en el mes de Abril, en la capital de la provincia de Andalucía, Sevilla. Hablar de esta feria es hablar de vino manzanilla, caballos y volantes.

Su origen se remonta al siglo XIX, para ser más exactos, al año 1846. La idea de realizar un festejo que uniera a toda la ciudad por cierta cantidad de tiempo, provino de unos concejales de la época. Los nombres de estos personajes eran Narciso Bonaplata y José Ibarra.

En ese entonces, Ibarra y Bonaplata sugirieron que la feria tuviera una duración continua de 3 días. Además, se debía celebrar en el mes de Abril.

Estos dos concejales realizaron una propuesta formal, para la reina, de ese entonces, Isabel II. Al pasar algunos días, recibieron la ansiada respuesta de la corona, la cual fue un rotundo sí. Así, quedaría aprobado el festejo anual de la Feria de Sevilla.

Por otra parte, la celebración se acreditaría para tener un fin mayor. Esta, era la oportunidad de incrementar las transacciones mercantiles (compra y venta) de crías de ganado.

Ya con todos los trámites legales aprobados, a Bonaplata e Ibarra solo les quedaba encontrar la ubicación perfecta. Así que se decidieron por realizar el festejo en el Prado de San Sebastián.

Por lo tanto, un año después, en 1847, en el lugar ya mencionada, un 18 de Abril, se realizaría la primera edición de la Feria de Sevilla. Aproximadamente, unas 25.000 personas asistirían a la festividad, en el Prado de San Sebastián, este día.

Al pasar el tiempo, esta feria fue ganando fama en todo el país. Luego, visitantes de Portugal, Francia y otros países cercanos conocían de la festividad y asistían. Hasta la actualidad, esta celebración es de las más conocidas en todo el mundo.

¿Qué se hace en la Feria de Sevilla?

En 1.973 se celebró la Feria de Sevilla por primera vez en el barrio de Los Remedios, ya que cada vez crecía más, y las casetas no cabían en el Prado de San Sebastían.

El recinto de la Feria tiene su puerta simbólica en la llamada la portada de la feria. Cada año tiene un diseño diferente, siempre repleta de luces que se iluminan la primera noche, llamada la noche del pescaíto, y el momento de la iluminación son las doce de la noche, y se conoce como el alumbrado. A partir de ese día, el resto de la semana que dura la Feria de Sevilla, las luces de la portada y de los miles de farolillos de papel que decoran las calles de la feria, se iluminan cuando comienza a anochecer.

Feria de Sevilla 2011 Presentado por HQ-VillasEl disfrute de la Feria de Sevilla comienza alrededor de las dos de la tarde, la hora de comer. Muchos sevillanos y visitantes van un poco antes a coger sitio en sus casetas para asegurar una mesa a la hora de almorzar. Rebujito (bebida elaborada con vino manzanilla, gaseosa y hierbabuena), cerveza, jamón ibérico, y guisos tradicionales no pueden faltar en ninguna caseta.

Las sevillanas van ataviadas de su original traje de flamenca. Ceñidos al cuerpo, repletos de volantes y colores llamativos son la norma habitual, pero cada año se reinventan y van adaptándose a la moda del momento. Una gran flor en el pelo, grandes pendientes y mantones de flecos son los complementos perfectos para este vestido tan favorecedor.

Hasta las ocho de la tarde es el paseo de caballos, coches de caballos y jinetes disfrutan de las calles del real de la feria durante todo el día, haciendo paradas en algunas casetas, donde paran a beber, tanto caballo como caballista.

Por la noche, la feria sigue, los caballistas se retiran y muchas casetas tienen coros rocieros o grupos de música para animar a los sevillanos a bailar las populares sevillanas.

 

Los cacharritos de la Feria de Sevilla

No podemos hablar de la Feria de Sevilla sin mencionar la divertida calle del infierno o también conocidos como cacharritos. Se trata de un parque de atracciones, unido a la zona de las casetas, que no puede faltar en ninguna feria. Además de noria, montaña rusa, pesca de patitos de plástico,practicar la puntería disparando para  conseguir un gran peluche y muchas atracciones más, en la calle del infierno también puedes encontrar puestos de comida y bebida.

El ayuntamiento de esta ciudad toma muchas provisiones a la hora de realizar la Feria de Sevilla. Pone a servicio de los visitantes, una gran cantidad de policías, para su resguardo, ambulancias y servicio de limpieza. Incluso hay una caseta de niños perdidos, y otra donde los feriantes pueden acudir a unas costureras que te arreglarán en tiempo récord algún contratiempo con tu atuendo.

Sin duda alguna, esta feria es toda una experiencia, que se debe vivir, al menos, una vez en la vida.

 

Entradas relacionadas

Deja tu comentario